Os dejamos el texto en inglés de cómo la industria azucarera pagó 50.000 dólares a unos científicos de Harvard en 1967 para que publicasen un review trucado publicado en el prestigioso New England Journal of Medicine, que echaba la culpa a las grasas saturadas como responsable de la enfermedad cardiovascular, limpiando la imagen del azúcar.

¡¡Cuánto camino nos queda por recorrer!!